Lo que da miedo al alquilar
Que no te paguen. Que te devuelvan el piso destrozado. Que algo se rompa un domingo y te toque a ti resolverlo. Y el papeleo: el contrato, la fianza, las renovaciones, las subidas de renta.
Un alquiler sin ningún riesgo no existe. Un alquiler seguro es el que deja cada riesgo atado antes de dar las llaves, y tiene a alguien pendiente de él cada mes. Eso es lo que hacemos con los pisos que nos dejan para alquilar todo el año.
Lo que lo hace seguro
Elegir bien al inquilino
Casi todos los problemas se evitan aquí. Enseñamos el piso, seleccionamos al inquilino y, antes de firmar, comprobamos que quien va a vivir en tu casa puede pagarla.
Un contrato que te protege
Lo preparamos y lo firmamos contigo: duración, renta, cómo se actualiza, fianza y qué pasa si algo falla.
La fianza, donde toca
En un alquiler de vivienda la ley pide una mensualidad de fianza, y en la Comunidad de Madrid hay que depositarla en el organismo que la guarda. Se puede pactar además una garantía adicional, dentro de los límites que marca la ley.
Alguien que lo lleva cada mes
Las incidencias durante el alquiler son cosa nuestra. Si se estropea la caldera, el inquilino nos llama a nosotros, no a ti.
Un seguro de impago, si lo quieres
Hay seguros que cubren las rentas si el inquilino deja de pagar. Suelen pedir que el inquilino pase un estudio de solvencia antes de firmar: otra razón para elegirlo bien desde el principio.